Se trata de pequeños bosquetes relictos en zonas húmedas de umbría.
El abedul reduce su presencia en la Sierra a pequeños enclaves en valles y laderas situados en la franja comprendida entre los 1.350 a los 1.750 metros.
Se acompaña de otros árboles de similares necesidades como el acebo, el álamo temblón, el tejo, los fresnos comúnes o de montaña, etc.
Los abedulares pueden formar parte de la composición de los bosques riparios, dada su necesidad de suelos húmedos.
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