El diseño de la casa típica serrana dependía de las variables climáticas de la zona y de los materiales que se podían sacar del territorio. Las casas de estos pueblos, debido a los rigores del invierno, tendían al hermetismo constructivo: se agrupaban de manera irregular, muy juntas, con calles estrechas, orientadas al sol, y con ventanas de reducido tamaño.
Además, se solían adosar a la residencia principal una serie de pequeñas edificaciones como la pocilga, el cocedero de pan y, a veces, el gallinero. Los tejados eran de doble vertiente para permitir un deshielo rápido en invierno.
La casa tenía dos plantas: la planta baja se destinaba a la vivienda, mientras que la parte superior o buhardilla se empleaba como “sobrao” (o trastero) para almacenar el grano. Los muros eran de mampostería, muy gruesos, y los suelos estaban fabricados con grandes losas de pizarra pegadas sobre barro.
En el siglo XX la fisonomía de la vivienda se transforma: los muros se reducen de grosor, se mezcla la mampostería con barro y se encalan, la puerta principal se divide en dos hojas horizontales y presenta una gatera en la esquina inferior izquierda, las ventanas se agrandan y a los lados de la puerta se emplazan los poyatos.
El lugar más importante de la casa era la cocina, la sala más amplia y en la que estaba la lumbre, siempre encendida. En ella se hacían las matanzas y se colgaban las carnes del techo. En el fuego de la lumbre se cocinaba el puchero, el pan se hacía en artesa y el queso, con cinchos de esparto. De la cocina subía una escalera bastante empinada que conducía a la segunda planta o al desván.
Las viviendas crecen en altura. Las ventanas cada vez son más grandes, en ocasiones se construyen balconcillos protegidos por una barandilla de madera o hierro forjado. Se cambia la orientación del desagüe: ahora se sacan las aguas por las fachadas anterior y posterior y los tejados se suavizan.
Tras la Guerra Civil, la Dirección General de Regiones Devastadas impone un tipo de vivienda similar al del siglo XIX: una sola planta familiar, desván en la superior con tejados con mucha pendiente y con desagües laterales, etc.
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