En 1872 fue declarado en Estados Unidos el primer Parque Nacional del mundo, Yellowstone, sentándose las bases y estableciéndose los criterios y planteamientos del modelo de protección de espacios naturales que se desarrollaría en el mundo durante muchas décadas. El “espíritu de Yellowstone” impregnó las ideas conservacionistas de los años posteriores y se materializó, por primera vez en Europa, a principios de siglo con la declaración, el 24 de mayo de 1909, de los primeros parques nacionales europeos en Suecia.
El 8 de diciembre de 1916 se aprobó en España la primera Ley de Parques Nacionales, que logró que nuestro país fuera pionero en Europa en materia de conservación de la naturaleza. La ley definía los Parques Nacionales como “aquellos sitios o parajes excepcionalmente pintorescos, forestales o agrestes del territorio nacional que el Estado consagra como tales y, haciéndose cargo de ellos con el exclusivo objeto de favorecer su acceso por vías de comunicación adecuadas y de respetar y hacer que se respete la belleza natural de sus paisajes, la riqueza de su fauna y se su flora y las particularidades geológicas o hidrológicas que encierran, evitándose de este modo, con la mayor eficacia, todo acto de destrucción, deterioro o desfiguración por la mano del hombre”.
En 1918 se declaran en España los dos primeros parques nacionales: el de la Montaña de Covadonga, en la cornisa cantábrica, y el del Valle de Ordesa, en los Pirineos. Posteriormente, no es hasta 1954 cuando se declaran otros dos nuevos parques, esta vez en las Islas Canarias: el de Caldera de Taburiente (en la isla de La Palma) y el del Teide (en Tenerife). Un año más tarde, en 1955 es declarado el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, el segundo pirenaico.
La Ley de 1916 fue derogada en el año 1957 por la nueva Ley de Montes que, con muy pocas novedades respecto a la anterior, es el nuevo marco legislativo de los Parques Nacionales. Sin embargo,en el Reglamento que desarrolla esta Ley, se introducen algunas novedades y cobran mayor importancia los elementos ecológicos, frente a los históricos y paisajísticos de la norma anterior.
En 1969 se declara el Parque Nacional de Doñana, en 1973 el de las Tablas de Daimiel, ambos con humedales como sistemas más representativos. Un año más tarde, en 1974, el Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote.
En 1975 se aprueba la nueva Ley de Espacios Naturales Protegidos, y en su aplicación se reclasifican diversos parques y se amplía las extensiones de Ordesa, con la incorporación del macizo de Monte Perdido.
En el año 1981 se declara el Parque Nacional de Garajonay, de excepcional valor por la presencia de la laurisilva, vegetación relicta de bosques semitropicales del Terciario.
En 1989 se promulga la aún vigente Ley 4/1989 de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, lo que supone una modificación legal profunda de todo lo anteriormente establecido.
En 1991 se declara Parque Nacional del Archipiélago de la Cabrera, primer parque español de carácter marítimo-terrestre. Cuatro años después, en 1995, se amplió el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga con la denominación de Picos de Europa y unos meses más tarde se declaró el Parque Nacional de Cabañeros, la mejor representación española de bosque mediterráneo.
La ley de 1989 fue recurrida por algunas Comunidades Autónomas ante el Tribunal Constitucional y, en 1997, se aprobó una nueva ley (Ley 41/1997) que modificó parcialmente a la anterior, al establecer un nuevo modelo de gestión de los parques nacionales basado en la gestión conjunta por el Estado y las Comunidades Autónomas en cuyos territorios se encuentran situados.
En 1999 se declaró el Parque Nacional de Sierra Nevada y, en 2002, el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, que incluye los archipiélagos de Sálvora, Ons, Cíes y la Isla de Cortejada.
En 2007 se ha declarado el Parque Nacional de Monfragüe, en Extremadura.
Actualmente, la Red de Parques Nacionales está compuesta por 14 parques, si bien su extensión se verá pronto incrementada con la incorporación futura del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
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