Árbol perenne de crecimiento muy lento, que se localiza hasta los 1.500 m de altitud. Suele tener el porte arbustivo o de pequeño arbolillo, aunque en condiciones adecuadas puede llegar hasta 20 m de altura. Su copa es densa con forma piramidal.
El tronco es generalmente corto y grueso con una corteza de color pardo-grisácea, rojiza en el interior. Las hojas son aciculares, alargadas, estrechas, aplanadas y de color verde intenso, enfrentadas a ambos lados de la rama. El fruto es una baya que se encuentra en los individuos femeninos, ya que la función de las flores de los individuos masculinos se centra en la producción de polen.
La baya está compuesta por una semilla ovoide, cubierta por un arilo carnoso y dulce de color escarlata. Sobre este árbol se cuentan gran cantidad de leyendas debido a su gran longevidad. También se solía plantar en cementerios o monumentos como símbolo de la vida.
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