Sapillos de aspecto rechoncho, pero ágiles. Suelen tener una coloración uniforme de tonos pardos o un diseño de manchas oscuras sobre fondo amarillento y otros de tono oscuro uniforme con varias bandas amarillentas claras que confluyen en los ojos.
Todos tienen una mancha triangular clara entre los ojos y el morro. El dorso tiene la piel lisa con alineaciones de verrugas.
Se han encontrado ejemplares hasta los 1.600 m. de altitud, aunque es frecuente encontrarlos en cualquier hábitat húmedo y cercanos al agua.
< Anterior / Siguiente >