Anfibio terrestre que sólo busca el agua en la época de cría. Presenta un cuerpo robusto y alargado, con miembros cortos y gruesos. Su piel es lisa, de coloración negra y salpicada de manchas o líneas amarillas. Su piel está lubricada por un mucus, segregado por múltiples glándulas repartidas por su cuerpo, que irrita la boca y ojos de los numerosos predadores que la capturen.
Se alimenta de invertebrados terrestres y durante los meses más secos del verano y en los meses fríos del invierno inhibe su actividad entrando en un estado de letargo.
Desarrolla su actividad durante la noche y habita zonas húmedas y boscosas de montaña, llegando hasta los 2.000 m. de altitud. En la Sierra de Guadarrama es frecuente en pinares umbríos, en los abedulares de media altitud, praderas de alta montaña y en algunas pedrizas cercanas a arroyos, lagunas o zonas encharcadas. Se han encontrado ejemplares a 2.280 m. en los riscos de los Claveles y Peñalara.
< Anterior / Siguiente >