Las formaciones de ribera en la Sierra de Guadarrama se integran mayoritariamente por especies de sauce, principalmente Salíx atrocinerea, acompañados de otros árboles y arbustos caducifolios: álamo blanco y temblón, fresnos, arraclanes, saúcos, rosales silvestres o zarzas.
En los fondos del valle, estas formaciones se ordenan en bosques de galería, de gran importancia por su función protectora de márgenes y riberas, con numerosas especies que forman un gradiente desde el borde del agua (sauces) hacia el exterior (fresnos y robles).
Los ríos de la Sierra forman cursos de aguas limpias, rápidas, poco mineralizadas y bien oxigenadas. Destacan en la vertiente madrileña los arroyos de El Mediano y Aguilón y los ríos Samburiel, Lozoya y Manzanares.
La fauna más singular asociada a estos hábitats está compuesta por la rana patilarga, el tritón jaspeado, la ranita de San Antonio, la culebra de collar, el martín pescador, el avión zapador, el mosquitero común, la nutria, el desmán de los Pirineos, el musgaño de cabrera o la trucha común.
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