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  La ciudad se mueve  

  Autopista
   
   
  INDICE
   
  Introducción
   
  Cántaros y fuentes
   
  El agua, un bien escaso y esencial para la vida
   
  El sistema de abastecimiento madrileño
   
  En la cocina
   
  En el cuarto de baño
   
  En el jardín
   
  La vuelta a los ríos
   
 

   


Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que disponer del agua necesaria para cocinar o para el aseo suponía un considerable trabajo. Era el tiempo de aguadores y lavanderas; de cántaros y tinajas; de fuentes públicas; de lavaderos...

 

 

       
   

En muchas cosas el agua se guardaba en cántaros y tinajas; por ello, la percepción de las cantidades que se consumían era fácil e inmediata.

La fuente pública se convertía en uno de los principales lugares de reunión en pueblos y ciudades. A menudo, era necesario hacer grandes colas para recoger el agua diaria.

En muchas poblaciones el agua era transportada en cántaros o cubas por los aguadores, una profesión que era reconocida socialmente.

  Autopista

 

Autopista  

En muchos lugares, la ropa se lavaba en el río o en los lavaderos municipales y las lavanderas también era una profesión.

En fin, sin un fácil acceso al agua, la vida cotidiana era un poco más complicada.


 

 

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