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  La ciudad se mueve  

 
   
   
  INDICE
   
  Introducción
   
  Cántaros y fuentes
   
  El agua, un bien escaso y esencial para la vida
   
  El sistema de abastecimiento madrileño
   
  En la cocina
   
  En el cuarto de baño
   
  En el jardín
   
  La vuelta a los ríos
   
 

   


El agua es un compuesto químico en el que cada molécula está formada por tres átomos: dos de hidrógeno y uno de oxígeno. En estado puro no tiene ni olor, ni color, ni sabor.

 

 

       
   

Sin embargo, este elemento, aparentemente tan sencillo, reúne unas características especiales que lo hacen esencial e imprescindible para todas las formas de vida en el planeta, no existiendo proceso vivo en el que no intervenga directa o indirectamente. En los seres vivos es un componente fundamental y en algunos, como en la medusa o en el cactus, casi único. Hasta nuestro cuerpo está constituido en un 65 % de agua.

Por todo esto, el agua ha sido considerada en ocasiones como sinónimo de vida.

Autopista  

Llamamos Tierra a nuestro planeta pese a que el 75% de su superficie está ocupada por agua.¿ Por qué decimos entonces que el agua es un bien escaso?

De la cantidad total de agua que existe en nuestro planeta, el 97% es salada y se encuentra en los océanos y sólo el 3 % es agua dulce. De ésta última, el 80 % se encuentra almacenada en forma de hielo, el 19% acumulada bajo la superficie terrestre y el 0,7 % se encuentra en la atmósfera. Por tanto, tan sólo el 0,3% restante del agua dulce corresponde al agua superficial que forma los arroyos, ríos y lagos.

La Carta Europea del Agua es una declaración del Consejo de Europa que contiene doce principios esenciales para la protección y conservación del agua. Conviene recordar algunos:

  • Sin agua no hay vida posible. Es un bien preciado, indispensable para toda actividad humana.
  • El agua dulce no es inagotable. Es indispensable preservarla, controlarla y, si es posible, aumentar su cantidad.
  • Contaminar el agua es perjudicar la vida humana y la de todos los seres vivos que de ella dependen.

  • Cuando el agua, después de utilizarla, es devuelta a la naturaleza, no debe comprometer los usos posteriores que de ella se hagan.
  • El agua es un bien común cuyo valor debe ser reconocida por todos. Cada persona tiene el deber de utilizarla con cuidado y no desperdiciarla.
 

Por todo esto, debemos recordar que, aunque tengamos el derecho a disponer de agua potable en casa, también tenemos el deber de cuidarla y no derrocharla.

 

 

 

 

 

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