El primer Equipo de Rescate y Recogida de fauna Salvaje protegida de la Comunidad de Madrid es un servicio de urgencias para animales heridos que fue puesto en funcionamiento en diciembre de 2005.
La Comunidad de Madrid ha mejorado recientemente este servicio de rescate y recogida de fauna silvestre herida en la Región con la incorporación de tres nuevas “UVI móviles” dotadas del material veterinario para actuar con la mayor celeridad en los casos en los que el ciudadano se encuentre con animales en mal estado.
Estos tres vehículos recorrerán unos 200.000 kilómetros cada año por los parajes madrileños para atender a más de 2.000 animales en situación de riesgo cada año.
“El Ejecutivo regional es pionero en la puesta en marcha de proyectos encaminados a la mejora de las especies amenazadas en la región. Una de estas iniciativas encabezadas por la Comunidad de Madrid ha sido las “UVI móviles” para la atención de los animales heridos, proyecto que hoy reforzamos con la incorporación de tres nuevos vehículos”, aseguró la consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Beatriz Elorriaga, que presentó en Bosque Sur las “UVI móviles” para fauna silvestre herida, el pasado 1 de diciembre de 2007.
Elorriaga destacó que la Comunidad de Madrid cuenta con un equipo de veterinarios que trabaja las 24 horas del día recibiendo las llamadas de alerta sobre fauna herida y desplazándose para su recogida y atención inmediata.
“Con las nuevas UVI móviles mejoramos este servicio logrando una rápida intervención de los especialistas, algo que es crucial para salvar la vida de los ejemplares heridos”, aseguró Elorriaga, quien animó además a los madrileños a dar aviso a través del teléfono 902 10 12 45 en el momento en el que se encuentren con un animal en mal estado.
Con este servicio de protección de la fauna, la Comunidad cubre un aspecto esencial en la recuperación de los animales heridos como es su localización y traslado a un centro asistencial. Los centros de recuperación de fauna salvaje concentran la mayor parte de sus esfuerzos en el tratamiento, rehabilitación y posterior liberación de los animales que ingresan, pero los primeros instantes de auxilio y su traslado a un hospital de fauna son tan decisivos en la supervivencia del animal como lo son para las personas.
Se puede estimar que aproximadamente un 98% de los ingresos son debidos a consecuencias, directas o indirectas, de la actividad humana: atropellos, disparos, envenenamientos, electrocuciones, choques con cables, trampas ilegales, etc.
Con esta campaña, se refuerza la red de recogida de voluntarios existente en los centros de recuperación mediante un dispositivo móvil dotado de personal especializado para atender a la fauna salvaje, convirtiéndose así en un auténtico dispositivo de emergencias que refuerza los mecanismos de protección de las especies amenazadas que ya tiene en marcha el gobierno regional.
La Campaña de Rescate y Recogida de fauna salvaje protegida incluye la capacitación del personal encargado, la formación de los voluntarios, la protocolarización de las actuaciones y la recogida y análisis de los datos derivados de la misma.
En esta Campaña participa la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Ambiental, FIDA, la asociación conservacionista GREFA, la Obra Social de Caja Madrid y, este año se incorpora la colaboración de la empresa Toyota.
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Se activa la alarma
Cuando se recibe el aviso del animal herido por parte de la persona o entidad que lo localiza se activa el equipo de coordinación de rescate y recogida que coordina al grupo de voluntarios que se pondrá en contacto con la persona adecuada y más cercana a la zona del accidente. Se procede al traslado inmediato del animal por parte de la unidad móvil.
Actualmente pueden transcurrir horas e incluso un día entero dependiendo de la zona desde que se recibe el aviso hasta que el animal es atendido por un veterinario especializado, por lo que el equipo de rescate reduce el tiempo de espera, aumentando las posibilidades de recuperación.
Además añade atención y terapia de soporte “in situ” por parte de personal cualificado, con experiencia en manejo de fauna salvaje, y con comunicación permanente con el hospital para preparar con antelación el dispositivo para una cirugía de emergencia o para cualquier otro tipo de tratamiento más específico.
El dispositivo prevé la información a la persona que localizó al animal sobre el estado y evolución del mismo.
A cada animal se le abre un historial clínico
El Hospital de Fauna Salvaje de GREFA que se utilizará en el proyecto es, además de un centro de acogida de animales silvestres heridos, un centro de investigación para profundizar en múltiples aspectos aún poco conocidos sobre nuestra fauna: causas de mortalidad, parasitología, microbiología, técnicas de manejo en cautividad, etc. Todas estas actividades cumplen a su vez una importante labor de sensibilización y respeto a la Naturaleza.
Las fuentes de los ingresos de animales son muy diversas: particulares, Guardia Civil (Seprona), Policía Municipal, asociaciones ecologistas, cazadores, etc. Cuando un animal ingresa en el centro, se intenta conocer la procedencia del ejemplar y todo lo relacionado con él: dónde fue encontrado, posible causa de su ingreso, etc. La información queda detalladamente registrada en una ficha de ingreso y a cada persona o entidad que remite un paciente se le da un resguardo de entrega, diverso material informativo y se le mantiene informada sobre la evolución de “su animal”.
En primer lugar, si el animal ingresa vivo, se lleva a cabo una exploración completa en la enfermería, con el fin de diagnosticar sus problemas y realizar los consiguientes tratamientos. A cada animal se le abre un historial clínico, donde queda reflejada su evolución durante todo el proceso de rehabilitación. A continuación es instalado en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y en un buen número de casos se procede con otros métodos de diagnóstico complementarios.
Posteriormente, el animal es trasladado a las instalaciones de rehabilitación, donde otro equipo de trabajo se encarga de su recuperación. Si el animal tiene posibilidades de ser devuelto a la naturaleza, será realojado en otras estancias de preparación para la suelta, donde, en su caso, se ejercitará en el vuelo, la caza, etc.
En un buen número de especies se realiza una última sesión de ejercitación en campo abierto, que es especialmente relevante en aves de gran tamaño o en aves que han ingresado con algún traumatismo importante y es necesario verificar su rehabilitación. En cuanto a mamíferos, reptiles y anfibios su evolución depende del acondicionamiento y diseño de las instalaciones que los albergan.
El Centro cuenta con Asistencia Clínica, Radiología y Cirugía, Parasitología, Microbiología, Hematología y Bioquímica y Necropsias. |