Ya no brilla el prado verde
ya no canta el ruiseñor
se apagó la voz del viento
de tanto dolor.
Y tras la sombra
están las manos del sol.
Hoy sabrás que la vida espera tu caricia
y la luz que se esconde quiere tu sonrisa
Ya verás como el verde de tus ojos puede ser
el color que hará a la vida florecer.
Ahora el río esta en silencio
la montaña se durmió
suena la canción del viento
en tu corazón.
Eres semilla
hoy la esperanza eres tú
Hoy sabrás que hay azules que nunca se pierden
y al final nacerá el amor si hay quien lo siembre.
Ya verás como el verde de tus ojos puede ser
el color que hará a la vida florecer.
CEPERINO: Los niños siguieron caminando por el valle
observando aquel desolado paisaje.
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