CEPERINO: Al llegar a la estación, vio enseguida a su primo Alberto, que le estaba esperando con unos amigos, eran, Héctor, Marta y Andrea, todos un poco mayores que él…
(Sonido de estación)
ALBERTO: Hola Nacho ¿Cómo estás?
NACHO: Hola Alberto, cuánto tiempo sin verte.
ALBERTO: Si, es verdad, hace más de un mes, es que he estado muy concentrado preparando lo del campeonato de Karate...
(Ruido japonés)
...me he entrenado mucho y no he tenido tiempo para nada.
NACHO: ¿Y cómo te fue?
ALBERTO: Muy bien, quedé segundo, estoy supercontento, y además desde que hago deporte, me siento mucho mejor y tengo un montón de amigos nuevos.
NACHO: Que bien.
ALBERTO: Estos son unos amigos que vendrán con nosotros de excursión.
HÉCTOR: Hola Nacho, soy Héctor, un amigo de tu primo.
MARTA: Hola soy Marta.
ANDREA: Hola, soy Andrea. Toma Nacho, ya te hemos comprado el billete.
CEPERINO: Después de presentarse todos, subieron al tren que les llevaría hasta el pueblo, desde el que parte el camino, que les conduciría a aquel hermoso lugar.
VOZ: Viajeros al tren.
(Sonido de un tren empezando el viaje)
CEPERINO: Llevaban un rato en el tren y apenas hablaban entre ellos porque se habían quedado fascinados mirando el bosque por las ventanas. Entonces alguien les habló...
MONTAÑERO: Hola chicos, puedo sentarme con vosotros.
MARTA: Claro.
CEPERINO: Era un chico, que por como iba vestido, parecía un montañero, llevaba unas botas, unos pantalones marrones y una camisa verde. Del cuello le colgaban unos prismáticos y de su gran mochila sobresalía una guitarra.
MONTAÑERO: ¿Dónde vais?
NACHO: Vamos al campo de excursión.
MONTAÑERO: Que bien,
NACHO: Si.
MONTAÑERO: ¿Os gusta la naturaleza?
HÉCTOR: Sí, mucho.
MONTAÑERO: Así me gusta.
ALBERTO: ¿Qué es eso que llevas en el cuello?
MONTAÑERO: Esto son unos prismáticos, y sirven, para ver más cerca las cosas que están lejos, yo los utilizo para ver pájaros, me dedico a estudiarlos y a cuidarlos.
ANDREA: Que guay, ¿Y cómo lo haces?
MONTAÑERO: Cada día me voy a verlos, y observo si falta alguno, donde comen, si tienen crías, cuánto han crecido, y a veces los cogemos y les ponemos una anilla en la pata para identificarlos. Si queréis un día os venís conmigo y os los enseño.
NACHO: Vale, vale.
MONTAÑERO: Y hoy, durante la excursión, tenéis que portaros bien y respetar la naturaleza. ¿Sabéis una cosa? todo se encuentra en equilibrio, desde el león de la jungla…
(Rugido de león)
hasta los gorilas en la montaña,
desde el águila en las alturas, hasta las ballenas
(Sonido de ballenas)
en las profundidades.
Desde el río hasta el ratón, todo, absolutamente todo mantiene un equilibrio perfecto, que nosotros, sin darnos cuenta podemos romper, así que escuchadme…
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