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La voz del viento. Cuento cantado y contado

 

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Letra de la canción "VAMOS A RECICLAR"

 

 
Vamos a reciclar  
 

 

caratula  

Vamos a contarte la historia
que una estrella sopló
a un gigante de nieve.

Súbete en mi barco y verás
a una sirena apostar
con un cangrejo sin suerte.

Vamos a dejarnos llevar
para aprender a volar
al reino de la ilusión.
                                                                   
Vamos a escribir en el viento
una nueva canción.

Y ahora vamos a reciclar
por un planeta mejor
un mundo para soñar

Y ahora vamos a reciclar
por un planeta mejor
un mundo para jugar

Vamos a pintar el camino
que nos lleve a un lugar                                     
donde no muera el sol                             

Vamos a dejar que el mañana
tenga un nuevo color

(Sonido de ducha)

MADRE:        ¡Nacho tienes el desayuno en la mesa!
        

NACHO:           Ya voy mama.

Puedes alcanzar a la luna
si te subes al mar
si tu alfombra es el viento

Puedes apagar un incendio
con las gotas que habrá
solo en tu pensamiento


CEPERINO: Hola, hola, si, se me oye bien, me escucháis...

 

Hola a todos niñas y niños, mi nombre es Ceperino, y voy a tener el placer de contaros esta fantástica historia, la historia… de Nacho.

 

(Trompetas romanas)

 

Aquel día como siempre, tras despertarse, Nacho se dio una agradable ducha, le gusta hacerlo a primera hora, él dice que es para empezar bien el día,  pero si os digo la verdad (baja el tono de voz y lo dice susurrante) yo creo que es para acabar de despertarse, es muy dormilón. Después,  bajó a desayunar a la cocina, donde estaba su madre Claudia. Un buen desayuno: cereales, leche y algo de fruta, tiene que alimentarse bien, es la primera comida del día, y además hoy gastará mucha energía. Como habéis oído antes, hoy Nacho se va de excursión, ha quedado con su primo Alberto que tiene tres años más que él, y seguro, que se lo va a pasar muy bien. Mientras desayunaba...

 

(Ambiente de cocina)

 

MADRE: Nacho tienes los bocadillos al lado de la mochila.

 

NACHO: ¿De qué son?

 

MADRE: De chorizo, como me los pediste, ¡Ah!, te he puesto también un plátano, dos chocolatinas y una botella de agua.

 

NACHO: ¡¡Que guay!!

 

MADRE: No olvides que si vas a andar un largo camino debes beber mucha agua.

 

NACHO: Vale.

 

MADRE: Y si hace sol no olvides ponerte la gorra.

 

NACHO: Vaaaaaaale mamá.

 

MADRE: ¿Lo has cogido todo?

 

NACHO: Creo que sí.

 

MADRE: El mapa.

 

NACHO: Sí.

 

MADRE: ¿Y una prenda de abrigo?

 

NACHO: Siiiiiiiiiiiiiii.

 

MADRE: Y un….

 

NACHO: Que sí mama, preparamos juntos la mochila, no te acuerdas…

 

CEPERINO: Nacho termina de desayunar, y se despide de su madre, que se va a hacer la compra al mercado.

 

MADRE: Adiós Nacho, dame un beso.

 

NACHO: ¡¡Muac!!

 

MADRE: Tened cuidado en el campo, pórtate bien y recoge la mesa antes de irte.

 

CEPERINO: La madre de Nacho se va, él empieza a recoger la mesa,

 

(Sonido de agua)

 

pone el tazón en el fregadero, y comienza a lavarse las manos, se las moja, y mientras se las enjabona, no cierra el grifo…

 

ABUELO: ¡Nacho, cierra el grifo!

 

CEPERINO: Es, Rafael, el abuelo de Nacho, un tipo bajito de pelo blanco y bonachón.

 

NACHO: Hola abuelo, buenos días, perdona, pero es que siempre se me olvida   cerrarlo.

 

ABUELO: Nacho, es muy importante que cierres el grifo cuando te estés enjabonando las manos, o mientras te cepilles los dientes, si no, estarás desperdiciando mucha agua.

 

NACHO: Tienes razón.

 

ABUELO: Sabes cuanta agua puedes llegar a gastar, escúchame bien, si en vez de ducharte te bañas, gastas cuatro veces más agua y energía, y si dejas el grifo abierto un minuto, quince litros y  si tiras de la cisterna innecesariamente pues... Unos ocho litros.

 

NACHO: Pues nunca lo había pensado…

 

ABUELO: Pues espero que a partir de ahora, lo tengas en cuenta.

 

NACHO: Te lo prometo abuelo, pondré más atención.

 

ABUELO: ¿Tú sabes donde está mi libro de mariposas?

 

NACHO: Abuelo, lo llevas en la mano…

 

ABUELO: Ay! es verdad esta cabecilla mía… ¿Así que hoy te vas de excursión a la sierra, con tu primo Alberto, no?

 

NACHO: Si, vamos a conocer el valle del que tanto nos has hablado.

 

ABUELO: ¡Cuanto me gustaría poder ir con vosotros!, pero estas piernas mías ya no dan para mucho.

 

NACHO: Pero si estas hecho un roble, abuelo. Cuéntame la historia del valle otra vez, por favor.

 

ABUELO: Pero si tienes que estar cansado de escucharme.

 

NACHO: No, abuelo, no, por fa, por fa, por fa, por fa, por fa, porfa...

 

ABUELO: Esta bien... Coma tú ya sabes yo era guarda bosques. Aquel día, estaba haciendo mi ronda de rutina, y decidí adentrarme un poco más en la montaña, caminé un largo rato, bordeando la ladera, y entonces, en un valle que estaba escondido, descubrí el lugar más bonito que he visto nunca, el rió que llegaba hasta allí, había decidido ensancharse y formar un pequeño lago, donde las nutrias  jugaban tranquilas, todo era verde, los árboles frondosos ofrecían sombra, alimento y cobijo a los animales, había tal cantidad de flores que el lienzo verde se veía teñido por múltiples gotas de color, era un lugar fascinante.

 

NACHO:  ¡JO! Tengo unas  ganas de verlo.

 

ABUELO: Nacho te encantará, pero ya sabes, no tienes que molestar a los animales que allí vivan, ni arrancar plantas, ni tirar basura…

 

NACHO: No abuelo, te lo prometo.

 

CEPERINO: Nacho, cogió la mochila, se despidió de su abuelo, y salió a la calle, tenía que ir a la estación donde había quedado con su primo Alberto. Estaba impaciente por llegar a aquel sitio.

 

(Cortina musical de separación: play back Vamos a Reciclar)

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

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