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  La ciudad consume energía  

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  INDICE
   
  Introducción
   
  Pueblos o ciudades
   
  La ciudad crece
   
  La ciudad consume energía
   
  La ciudad se alimenta
   
  La ciudad bebe
   
  La ciudad se mueve
   
  La ciudad respira
   
  La ciudad suena
   
  La ciudad, un ecosistema
   
  Planeta tierra, planeta asfalto
   
  Módulo didáctico
 

   


Todos los seres vivos necesitan consumir energía para mantener sus funciones vitales, para crecer, para reproducirse y, en definitiva, para seguir vivos. En la naturaleza el equilibrio entre producción y consumo de energía es perfecto: las plantas utilizan la energía del sol para generar materia orgánica que los animales consumen, obteniendo así la energía que precisan para vivir. También la ciudad, como si fuera un organismo más, necesita consumir energía para cubrir las necesidades de sus habitantes: domésticas, de transporte, de alumbrado, de climatización, etc. Y este consumo ya no está equilibrado. Las fuentes de energía utilizadas, a menudo no son renovables y producen graves problemas medioambientales.

 

 

       
   

De dónde se obtiene la energía

Enchufe  

La energía que consumimos a diario se obtiene en gran medida a partir de lo que se conoce como recursos energéticos fósiles como el petróleo el gas natural y el carbón, y también del uranio. Mediante su uso obtenemos electricidad en centrales térmicas, nucleares y de ciclo combinado. Además nos sirve de combustible para vehículos, calefacción y sistemas de calentamiento de agua. Estos recursos se hallan en yacimientos concretos, situados a menudo en lugares muy alejados de nuestros hogares, de donde deben extraerse. Las llamadas de energías renovables, como por ejemplo la hidráulica, la eólica y la solar, utilizan en cambio recursos fácilmente accesibles y a menudo próximos a los lugares de consumo.

 

Dime dónde vives y te diré cuánto consumes

No todo el mundo consume la misma cantidad de energía. Los países industrializados, el llamado "Primer Mundo" necesita mucha energía para mantener su nivel de vida. El transporte, la electricidad, la climatización, todas las comodidades de la vida moderna alcanzan prácticamente la totalidad de la población; y eso precisa energía. Los países en desarrollo, en cambio, consumen mucha menos energía. No gozan de todas esas comodidades y a menudo apenas consumen la energía precisa para la supervivencia.

  Diagrama de tarta. Calefacción, 29%. Calentar agua, 28,5%. Funcionamiento de electrodomésticos, 21,5%. Cocinar, 11%. Iluminación, 10%
Uso de la energía en nuestros hogares

 

En los países desarrollados, cada habitante puede llegar a consumir anualmente la energía equivalente a 6 toneladas de carbón. En los países en desarrollo, el consumo muchas veces se limita a las necesidades básicas de avivar un fuego con que cocinar y calentarse.
 
Dibujo en el que se ve a señor occidental junto a una montaña de carbón más alta que él y a su derecha a señor hindú con unas pocas ramas en sus manos

 

Cómo llega la energía a la ciudad

Torreta de electricidad en paisaje montañoso un día iluminado  

La energía que consume la ciudad debe traerse desde sus lugares de producción.

La electricidad se transporta mediante líneas de alta tensión, que alteran el paisaje, causan mortandades entre aves y aumentan el riesgo de incendios forestales.

El gas natural lo hace a través de gasoductos. Los combustibles para medios de transporte primero llegan a las refinerías y plantas de gasificación a través de oleoductos, buques cisternas y gasoductos; después, alcanzan la ciudad mediante camiones cisterna. Todas estas formas de transporte de gas y petróleo tienen como principal problema ambiental la posibilidad de que se produzcan fugas contaminantes.

 

 

El auténtico coste de la energía: efectos locales

Todos sabemos que la energía tiene un precio. Basta con mirar las facturas del gas y de la luz, o el precio del combustible en una gasolinera. Pero además tiene un coste medioambiental mucho más elevado y no siempre fácil de cuantificar. Esto es totalmente evidente durante su producción y transporte. No nos son ajenas las imágenes de contaminación en torno a los pozos de extracción de petróleo, las mareas negras, los problemas de seguridad en torno a las centrales nucleares y también, por qué no, los pueblos y tierras de cultivo anegadas por un embalse. Producir y transportar energía tiene un coste medioambiental, que no siempre se siente directamente en las zonas donde se consume.
 
Buque

 

El auténtico coste de la energía: efectos globales

 

La quema de combustibles para la obtención de energía genera gases y partículas contaminantes. Esto tiene graves consecuencias ambientales, como el efecto invernadero y las lluvias ácidas, producidas por la acumulación de azufre en la atmósfera. De los diferentes recursos energéticos utilizados, sin duda el carbón es el que mayor cantidad de contaminantes libera, seguido por el petróleo y sus derivados. El gas natural , por su parte, no produce óxidos de azufre y las cantidades de dióxido de carbono que genera pueden llegar a ser hasta un 45% y un 30% inferiores, respectivamente, a las producidas por el carbón y el petróleo. Además las centrales térmicas de ciclo combinado con gas natural son un 20% más eficientes que las convencionales, lo cual redunda en un mejor aprovechamiento de la energía.
 
Esquema de la tierra con símbolos que reflejan las distintas radiaciones que sufre nuestro planeta, Radiación solar, Radiacción solar reflejada y Radiacción absorbida. A la derecha un texto comenta, La concentración atmosférica de dióxido de carbono ha ido creciendo constantemente a lo largo del siglo XX, lo cual ha traído consigo un paulatino aumento de la temperatura terrestre. Sus efectos, en forma de cambios climáticos, deshielo de polos y glaciares y aumento del nivel del mar pueden estar ya empezando a notarse

 

Recomendaciones

Dibujos que representan gráficamente las recomendaciones presentadas abajo
 
 1. Un buen termostato permite regular la temperatura de calefacción y refrigeración y evitar un consumo  excesivo.
 
 2. Aprovecha la luz diurna: tus ojos te lo agradecerán y ahorraras electricidad.
 
 3. Los fluorescentes y las bombillas de bajo consumo te permitirán ahorrar mucha energía.
 
Dibujos que representan gráficamente las recomendaciones presentadas abajo
 
 4. Una gruesa capa de hielo en el congelador aumenta el consumo de tu frigorífico y dificulta su correcto  funcionamiento.
 
 5. Abrir y cerrar la puerta contínuamente o amontonar los alimentos en los estantes disminuyen el   rendimiento del frigorífico.
 
 6. Secadora, lavavajillas y lavadora: llénense antes de usar.
 
Dibujos que representan gráficamente las recomendaciones presentadas abajo
 
 7. En la cocina. ajusta la intensidad del fuego para que caleinte sólo la base del recipiente.
 
 8. Cubre los recipientes mientras dura la cocción y reduce la intensidad del fuego cuando se alcance la  temperatura adecuada.
 
 9. Para renovar el aire de una habitación basta con abrir la ventana entre 10 y 30 minutos.
 

 

 

 

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