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  La ciudad bebe  

  Llave de agua
   
   
  INDICE
   
  Introducción
   
  Pueblos o ciudades
   
  La ciudad crece
   
  La ciudad consume energía
   
  La ciudad se alimenta
   
  La ciudad bebe
   
  La ciudad se mueve
   
  La ciudad respira
   
  La ciudad suena
   
  La ciudad, un ecosistema
   
  Planeta tierra, planeta asfalto
   
  Módulo didáctico
 

   
La vida se originó en el agua, y ésta sigue siendo imprescindible para su mantenimiento. Todas las especies deben tener acceso a ella para seguir vivas, ya que, en mayor o menor medida, forma parte de su composición. En nuestro caso, el agua alcanza el 70% de nuestro peso. Además, se trata de un recurso limitado.

 

 

       
   
La ciudad consume grandes cantidades de agua, tanto para cubrir las necesidades domésticas y fisiológicas de sus habitantes, como para otros fines, como por ejemplo el riego de jardines, la limpieza de calles o el mantenimiento de la actividad industrial y de los equipamientos de ocio. Toda esa agua debe hacerse llegar a la ciudad mediante complejas infraestructuras y, una vez utilizada, ha de volver a la naturaleza en las mejores condiciones posibles.   Grifo antiguo

Un recurso limitado

A pesar de que el agua cubre la mayor parte de la superficie de nuestro planeta, sólo un pequeño porcentaje del total puede considerarse agua dulce Y de ésta, casi toda es inaccesible por encontrarse en forma de hielo en glaciares y casquetes polares. Por tanto, el volumen de agua dulce que circula libremente por el Planeta, al alcance de todos, es muy pequeño. A pesar de vivir en un planeta que, llamándose Tierra, bien podría llamarse Planeta Agua, la disponibilidad de ese elemento para nuestro consumo es limitada. De ahí la importancia de hacer un buen uso de ella, pues aun siendo un recurso renovable se presenta en cantidades limitadas.

 

Un recurso renovable

El calor de Sol produce la evaporación de agua de la superficie de mares y océanos El vapor de agua así generado, libre de sales, pasa a circular por la atmósfera. Cuando se condensa e mayor peso del agua líquida hace que se precipite sobre la superficie terrestre en forma de lluvia, nieve o granizo según el grado de condensación. Una vez en tierra, puede circular libremente por la superficie, dando lugar a ríos y arroyos, o puede infiltrarse y constituir acuíferos subterráneos. Finalmente, esos cursos de agua desembocan en el mar, completándose así el ciclo del agua .

 

Esquema en 3 dimensiones de lluvia cayendo sobre zona arbolada   Las zonas arboladas captan hasta un 30% más de agua que las áreas deforestadas. Un importante volumen de esta agua retenida discurre ordenadamente se infiltra en el subsuelo y recarga los acuíferos subterráneos. Cuando el bosque desaparece, el agua procedente de la lluvia circula libremente, erosionando el suelo y arrastrando materiales que producen aterramiento en los embalses.

 

La ciudad, cada vez más sedienta

Cuando, a mediados del siglo XIX, se empezó a asegurar el suministro de agua corriente a oblación y, con la introducción del inodoro, se obtuvo un sistema limpio para eliminar las aguas fecales, las condiciones de salubridad en las ciudades mejoraron mucho. Hoy en día el consumo medio doméstico de cada ciudadano es de 175 litros de agua diarios, sobre todo en cocina y el baño. Grifos duchas, inodoros, lavadoras, lavavajillas. son elementos que han mejorado la calidad de vida a cambio de un gran gasto de agua. Además, la ciudad necesita agua para usos colectivos, como limpieza de calles y riego de zonas verdes, que disparan aún más el consumo.

 

El milagro de los grifos y las aguas

Estamos tan habituados a abrir un grifo y que salga agua o pulsar un botón para que se descargue la cisterna del inodoro y arrastre los desechos, que no apreciamos el pequeño milagro que ello supone. Y es que esa agua debe venir de algún sitio bien sea de cursos de agua superficiales o subterráneos; y debe recorrer un largo camino hasta nuestro hogar. Desde los lugares de captación una intrínseca maraña de instalaciones y conducciones hace posible que el agua llegue hasta nuestros grifos y que el milagro siga produciéndose. Proveer de agua una gran ciudad como Madrid no es sencillo Para lograrlo se creó n 1851 el Canal de Isabel II, sistema de abastecimiento que entró en funcionamiento en 1858. A menudo, el agua captada para abastecimiento urbano no es potable. La contaminación de las aguas obliga a someterlas a un tratamiento previo. De ello se encargan las plantas potabilizadoras que consiguen hacerlas aptas para el consumo humano.

  Diagrama de tarta. Urbana e industrial 616 Hm3 al año. Medioambiental 68 Hm3 al año. Regadios: 268 Hm3 al  año Demanda de agua para diferentes usos en la Comunidad de Madrid. El consumo urbano y el derivado de las actividades industriales, que proveen de bienes a las ciudad, suponen cerca del 70% del consumo total: estamos ante una comunidad muy urbanizada.

 

Las aguas residuales: un grave problema medioambiental

Depuradora  

Cada vez que abrimos un grifo o descargamos la cisterna del inodoro, vemos cómo el agua se va por el desagüe. Tras descender por toda una serie de tuberías, desemboca en una serie de conducciones subterráneas de la red de alcantarillado, que las conduce a las instalaciones de depuración para, una vez tratadas, verterlas en diferentes masas de aguas: ríos, embalses o mares.

Así se consigue reincorporar el agua en su ciclo natural sin ocasionar daños en el medioambiente. En la Comunidad de Madrid se depuran más del 97% de las aguas residuales domésticas, estando previstos en los próximos años depurarlas al 100%.

Las 7 depuradoras de la capital pueden tratar hasta 530 Hm3 de agua en un año. Otras 68, dependientes del Canal de Isabel II se reparten por la Comunidad y tratan más de 185 Hm3 al año.

 

Recomendaciones

Dibujos que representan gráficamente las recomendaciones presentadas abajo
 
 1. Durante el afeitado. el cepillado de dientes o el enjabonado no es necesario mantener el grifo abierto.
 
 2. Existen dispositivos de ahorro como los instalados en los grifos o los sistemas de reducción de  descarga de inodoros, que permiten reducir considerablemente el consumo de agua.
 
 3. El uso de programas cortos en lavadoras y lavavavillas nos permitirá ahorrar agua.
 
Dibujos que representan gráficamente las recomendaciones presentadas abajo
 
 4. Si llenamos la pila del fregadero en lugar de lavar los platos con el grifo abierto, gastaremos menos  agua .
 
 5. Los restos de comida deben ir al cubo de basura, no al fregadero.
 
 6. Para evitar la pérdida de agua, es conveniente mantener grifos y cañerías en buenas condiciones
 
Dibujos que representan gráficamente las recomendaciones presentadas abajo
 
 7. Para descongelar alimentos, es preferible dejarlos un rato en la nevera antes de hacerlo bajo un  chorro de agua
 
 8. No se debe utilizar la manguera en lugar de la escoba y el recogedor a la hora de limpiar superficies  descubiertas
 
 9. Para el jardín seleccionaremos plantas autóctonas y sistemas de riego eficientes, regando por la   noche o alas horas más frescas del día.
 

 

 

 

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